MITOS Y LEYENDAS, LOS PERSONAJES

Proyecto

Conocer la mitología del lugar en el que vivimos forma parte de nuestra inquietud cultural. Por ello decididimos investigar y realizar una exposición de Fotografía Narrativa acerca de los personajes y figuras paganas del norte de Extremadura.

Comenzamos a indagar y nos dimos cuenta de la gran riqueza mitológica que tenemos en nuestra región y la cantidad de personajes paganos de origen celtíbero. Hemos leído sobre ellos, hemos visitado los pueblos en los que siguen vivos estos personajes y hemos hablado con la gente del pueblo y con expertos en la materia.

Nuestro objetivo principal es hacer visibles estos personajes para que la tradición no se pierda y hacer llegar al público el extraordinario acervo cultural con el que contamos. Hemos plasmado en fotografías los personajes mitológicos y leyendas populares del norte de Extremadura, aportando a este proyecto un matiz creativo y de fantasía en unas ocasiones, y más costumbrista en otras. Hemos elegido un total de trece personajes, en la exposición presentamos la fotografía original de cada personaje y hemos creado, para acompañarlas, una reseña explicativa y un pequeño poema de creación propia inspirado en ellos.

 

Personajes y figuras paganas

Algunos de estos personajes de tradición oral permanecen en la cultural popular a través del tiempo y siguen siendo personificados por los vecinos en sus pueblos de origen. Hemos trabajado con estos personajes de un modo respetuoso, admirando la fiesta en la que se incluyen y procurando mostrar una visión más cercana y personal a la que tradicionalmente se tiene de ellos.

Este es el caso de Las Carantoñas de Acehúche, Jarramplas de Piornal, El Chicharrón, El Machu Lanú y El Zajoril de Las Hurdes. Cada uno de estos personajes se asocia a un rito de un momento determinado del año; ya sea relativo a un santo, a la matanza extremeña o ceremonias relacionadas con poderes mágicos y oscuros presentes en algunas tradiciones populares hurdanas.

Otras figuras no tienen un reflejo personificado actualmente y hemos realizado un trabajo de inspiración fantástica con rigor histórico para dar una imagen fiel a una tradición oral. Este es el caso de La Bruja, La Chancalaera, El Duendi Jampón, La Encorujá, El Escornáu, La Jáncana, La Serrana de la Vera y La Sirena. Personajes con antecedentes en costumbres y tradiciones de los pueblos celtíberos localizadas en su mayoría en la comarca de Las Hurdes.

La Serrana de la Vera

La Serrana de La Vera es uno de los mitos extremeños más populares. Es un personaje que se debate entre mito historiado o protagonista de romances con carácter histórico (basado en un personaje real de la zona). Una de las primeras teorías recogidas de su origen es la de animal mitológico, puesto que se trataría de una centáuride, la versión femenina del centauro, que vivía en una cueva en la montaña (al igual que su prima, La Chancalaera). Esta idea proviene de vestigios vettones que recogen que en una zona de Lusitania, el viento fecundaba a las yeguas. Más tarde, en el siglo XVIII, ya se conoce a La Serrana como una joven hermosa, híbrida con yegua.

Posteriormente, ha evolucionado al personaje que aparece en numerosos romances. Se cuenta en ellos, que la Serrana es una mujer hermosa, cazadora, de fuerza sobrenatural, que vive en una cueva. Su principal objetivo es la venganza, por lo que engatusa a los hombres para llevarlos a su morada y, tras el sexo, los mata y guarda sus huesos como recompensa.

Deshonrada y apartada en la sierra,
vivo repudiada en una cueva,
salvaje, como una yegua.
Si quiero beber, bajo a la ribera;
pero si quiero un hombre, me subo por las peñas.
Tras calmar mi sed, guardo la recompensa, 
mi venganza, sus calaveras.

El Escornáu

Cuenta una leyenda que en el siglo XV existía en la zona norte de Extremadura (cercano a Ahigal) una bestia conocida como El Esconáu, que era un engendro con cuerpo caballo y cabeza de jabalí, caracterizado por un único cuerno que sobresalía retorcido de su enorme cabeza.

Este temido monstruo atacaba por igual a pastores y ganado, y era especialmente violento con las mujeres, siendo por todo esto muy temido entre los lugareños, que no encontraban la manera de acabar con él. Un día de procesión, en el que un grupo de mujeres llevaba el estandarte de la Virgen, apareció la bestia con el fin de acabar con ellas, pero por un motivo desconocido, El Escornáu se paralizó y reventó, manchando un cancho que se conoce como “Canchu la sangri”, que sigue presentando pigmentaciones rojizas debido a la sangre que derramó.

El asta de El Escornáu se convirtió en reliquia y se decía que era sanadora de varios males, entre los que destacaba la infertilidad femenina. Esta creencia popular duró hasta finales del siglo XIX, cuando un obispo de la diócesis de Coria se llevó la reliquia y terminó así con la leyenda viva de El Escornáu.

Maldigo a la bestia
que el miedo siembra,
muertes atroces
de animales, varones y hembras. 
Cuando la fiera revienta 
para curar los males 
usamos su cornamenta.

La Chancalaera

La Chancalaera es un personaje femenino y antropomorfo de la mitología hurdana, se trata de un ser mitológico relacionado con los centauros ya que es descrita, en su leyenda, como hija de un pastor y una yegua (posiblemente relacionada con La Serrana de la Vera por su aspecto y por ser acosadora de hombres). Se dice que la Chancalaera tiene su gruta en el pie del Pico de las Corujas, en la Comarca de Las Hurdes.

Es descrita como una mujer de gran belleza y destreza física, con el poder de convertirse en una anciana o en un animal y con el don de dar grandes zancadas para cruzar los ríos (“achancal” en dialecto hurdano) y atrapar a sus presas; de ahí parte la influencia del personaje representado.

Hija de pastor y yegua,
por eso tengo largas piernas.
Y, aunque quieras, no podrás, huir de ellas.
Me convierto en anciana indefensa
o en fiera bestia,
y salto las aguas tras mi presa.

El Chicharrón

Según la tradición popular, cada diciembre, aparece La Chicharrona por las alquerías hurdanas para dar licencia a los humanos en el rito de la matanza. Ataviada con ristras de chorizos, mazorcas y pieles y tras la procesión de tamborileros, gaitas y vecinos, La Chicharrona acude al encuentro con su galán, El Chicharrón, el cual la seduce en un cortejo con danza incluida.

El Chicharrón representa a un macho cabrío antropomorfo, adornado con pieles y cuernos y, tras el encuentro con La Chicharrona, se da paso a la celebración y al jolgorio que representa el inicio de la matanza para los habitantes de esos pueblos.

En el frío diciembre 
paseo mis carnes,
Chicharrón de mis amores 
vengo a entregarme.
Dancemos, Chicharrona,
que vengo a encontrarte 
y juntos haremos
que no pasen hambre.

La Carantoña

La fiesta de Las Carantoñas se celebra en Acehúche, en honor a San Sebastián los días 20 y 21 de enero. Está declarada como fiesta de Interés Turístico Regional y la singularidad que la representa es la caracterización de La Carantoña. Este personaje ancestral, relacionado con el instinto animal y agreste, parece tener un origen celtíbero, relativo a dioses paganos o ritos relacionados con la fecundidad, que ha ido evolucionando tras el paso del cristianismo y, en la actualidad, se representan como el grupo de bestias que se rindieron ante el santo y se negaron a devorarlo.

La mezcla entre lo humano y lo animal es la inspiración para la representación del personaje de La Carantoña. El uso de pieles y la máscara para cubrir el cuerpo es uno de los recursos más utilizados para dar un aspecto antropomorfo a las bestias mitológicas. La Carantoña lleva el cuerpo cubierto con pieles de macho cabrío, cabras y ovejas, atadas con sogas. En la cabeza, la de un zorro, adornada también con ristras de pimientos rojos y colmillos de jabalí. Y, en la mano, una rama de acebuche para espantar los males.

Pieles de macho cabrío, 
de cabras y ovejas mi cuerpo cubren,
cola de caballo, cabeza de zorro,
pimientos y colmillos de jabalí
en mi rostro se descubren.
Bestia primitiva soy,
el acebuche llevo en mi mano
cargada de simbología estoy,
con ancestral origen pagano
y tradición religiosa hoy.

Jarramplas

Jarramplas es un mítico y legendario personaje popular extremeño, originario de Piornal. Esta tradición lleva celebrándose desde hace algunos siglos y se considera imprescindible para entender su cultura.

Es representado con aspecto antropomorfo, cornudo y multicolor y con diversas teorías relativas a su origen, paganas en un principio, como la reencarnación del espíritu del mal y portador de la infertilidad, amenaza de los pastores por una supuesta reencarnación del lobo, ladrón de ganado, antiguos ritos de fertilidad, etc.

Este personaje ancestral también ha sido cristianizado y actualmente se celebra en honor de San Sebastián, los días 20 y 21 de enero; y, cada año, Jarramplas es castigado por sus vecinos, mientras toca el tamboril, por un aluvión de nabos.

Te esperamos en enero
con un saco de nabos entero,
toca con fuerza el tamboril
pero hasta la cabeza
te vamos a cubrir.
Es tu pena, Jarramplas,
que vienes con una gran máscara
ya no das miedo, Jarramplas, 
pues tu castigo has cumplido.

El Zajoril

En la Comarca de las Hurdes, los zajorilis son personas muy respetadas por toda la comunidad por su carácter bondadoso, su saber popular y por participar activamente en los pleitos, ya que eran grandes conocedores del “derecho consuetudinario hurdano”. También eran los que sabían todo lo relacionado con la medicina y los remedios y curaciones, así como tener poderes adivinatorios, videntes o ciertos poderes sobrenaturales.

Este personaje es aún una leyenda casi viva, porque el último Zajoril reconocido fue Eusebio Martín Domínguez, más conocido como El tío Eusebio, original de El Gasco, y fallecido en 1987. En algunas celebraciones aún existentes en Las Hurdes, se emplea la figura del Zajoril como druida y director de cortejos y ritos, como es el caso de la ceremonia de ánimas hurdana.

Saber popular, como juez
remedios caseros, como médico
hechizos y ungüentos, como druida
hombre sabio, hombre bueno,
zajoril hurdano,
no te olvidaremos.

La Jáncana

La Jáncana es un personaje mitológico femenino que presenta similitud con criaturas mitológicas de otras regiones. Se caracteriza por ser una mujer de aspecto horrible (un solo ojo, piel arrugada, deforme y desaliñada) pero que tiene la capacidad de convertirse en una mujer atractiva o en una serpiente para engañar y atacar o acosar a los pastores de los montes aledaños.

Entre las sierras hurdanas
anda rondando una dama, 
que no te engañe su aspecto
pues es bicha mala.
Entre las sierras hurdanas
anda rondando una sierpe,
que no te engañe su aspecto 
seguro que es la Jáncana.

El Machu Lanú

También conocido en las tierras hurdanas como Lanú, es otro de los seres más populares dentro del bestiario extremeño. Es un personaje muy presente en la mitología hurdana, tanto es así que sigue siendo representado cada año en su tradicional carnaval.

Esta criatura mitológica guarda estrecha relación con el mal desde un punto de vista satánico debido a su arquetipo en forma de macho cabrío. De constitución corpulenta y rostro amorfo, camina erguido y posee cuernos y una voz cavernosa y siniestra. Habita en las Hurdes Altas y suele aparecerse tras un fuerte vendaval.

El Machu Lanú ha sido descrito por varios vecinos de la comarca desde tiempos ancestrales y algunas personas aún vivas afirman haberse encontrado con él en varias ocasiones. Uno de estos testigos fue el conocido Zajoril, Eusebio Martín Domínguez, que se topó con él por los montes hurdanos en la década de los ochenta.

Camino erguido
entre las peñas,
Si vas por la sierra
y me escuchas hablar
no te des la vuelta
pues con el diablo te toparás.

La Sirena

La sirena también es un personaje de la mitología extremeña, considerada como una mujer de gran belleza, con medio cuerpo de pez y que habita las aguas dulces de la región, con la característica de seducir a cualquiera con su hermosa y encantadora voz.

Hay constancia de sirenas desde el año 2000 a.C., cuando alguien se encontró con una en el Tajo y la dibujó, y aún se conserva tal reliquia en una cueva del Parque Nacional de Monfragüe. También, en varias zonas de Extremadura, donde se incluyen Las Hurdes, se conocen otras referencias de encuentros con sirenas.

Mitad mujer, mitad pez
si te canto, te hago ensordecer.
Vivo entre las aguas
pero añoro una casa, dame cobijo
y seré tu amada.

La Bruja

Extremadura ha sido siempre tierra de brujas y encantadas. La brujería tiene sus precedentes en las tribus celtíberas, más tarde, los romanos trajeron la influencia clásica de los griegos. A lo largo del paso del tiempo, la creencia y la costumbre de que algunas mujeres poseían extraños poderes (adivinatorios, curanderos o mágicos, como la invisibilidad) ha contribuido a ensalzar el papel de las brujas por todo el territorio extremeño.

Pero si hay una zona en la que proliferen leyendas de brujas es en la Comarca de las Hurdes. Algunos escritos y leyendas muestran que las brujas convivían con la gente del pueblo, pero eran repudiadas y aisladas por los mismos.

Este personaje pervive dentro del imaginario colectivo, donde persiste la estampa de la bruja desgreñada, con harapos y rodeada de calderos y ungüentos, realizando hechizos y encantamientos para su propio beneficio o para el que se los encargara.

Bruja soy,
y encantamientos y ungüentos doy.
Si conmigo no tienes cuidado,algún mal te hago.
Por la chimenea he entrado hoy
y por tu casa a mi antojo voy.
Cuando hay luna llena bailo
a oscuras, con el gato.

La Encorujá

Personaje mitológico hurdano con aspecto de bruja. La Encorujá posee la capacidad de colarse en las casas de noche, transformándose en puntos de luz, y llevarse a los niños dormidos para dejarlos perdidos por el monte. También se encarga de oprimir el pecho de los que duermen, produciéndoles terribles pesadillas.

Cuando hay silencio y oscuridad,  
aparezco en tu hogar.
Cuidado con los niños malos, 
no los lleve bajo el brazo.
Cuidado si tienes pesadillas, 
aunque despiertes no podrás verme,
pues soy rápida como la luz 
y me escapo a hurtadillas.

El Duendi Jampón

El Duendi Jampón es un personaje de la mitología hurdana relacionado con otros duendes de tierras vecinas; desde algunas más lejanas, como las asturianas o castellanoleonesas; a otras comarcas cercanas, como El Valle del Jerte. Es descrito como un ser de pequeño tamaño y gran apetito. Este duende se cuela de noche y en silencio, por las cocinas de las casas para devorar gran cantidad de comida.

Dice la leyenda que para saber que es el Duendi Jampón el que trastea en nuestra despensa y no las ratas, se esparcen cenizas por el suelo y si, al día siguiente, nos encontramos con pisadas parecidas a las humanas, no habrá dudas.

Hambri tengo y de noche voy 
a roel castañas a tu lagar.
No ti asustes, no soy rata, 
pero tengo que llenar la panza.
Siete arrobas de comida me sacian cada día.
Prepárame la despensa: pimientos, cebollas, 
patatas y jamón, cosas buenas son.

 

Fotografía: Simón Planes

Narrativa: Jana Vázquez

Registro de Propiedad Intelectual

Código de registro: 1803246335320

Fecha de registro: 24-mar-2018 16:57 UTC